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viernes 6 de noviembre de 2009

On the road again

5-6 de Noviembre de 2009 (Barcelona, Singapur)

Tras una noche de Halo y cerveza barata hasta las tantas, madrugón y al aeropuerto. Tomo un avión a las 10 de la mañana dirección a Singapur y casi medio día después llego al aeropuerto más equipado y lujoso que he visto hasta ahora. Wifi gratis por doquier, sofás y televisiones de plasma con distintas películas repartidos por todo el aeropuerto (hay una que dice ser la más grande del mundo), zona de descanso con tumbonas en un agradable ambiente lleno de plantas, ordenadores con internet, varias zonas para niños, el Butterfly Garden (o jardín de mariposas), lugar que espero visitar más tarde (ya que ahora lo están limpiando) y que contiene la que probablemente será mi primera cache internacional. Parece ser que por aquí hay mucho jambo del sol naciente ya que todo el aeropuerto está señalizado en inglés y japonés. También usan ambas lengua para los avisos de megafonía.

Como mi vuelo hacía Christchurch (Nueva Zelanda) sale en 12 horas y no tengo ganas de pasarlas en un aeropuerto, por muy majo que esté, me he apuntado al tour gratuito por la ciudad que este ofrece a los pasajeros en tránsito. Mientras espero la hora de su comienzo, me siento en uno de los innumerables sofás a escribir un poco en el blog, inspirado por una musiquita de lo más relajante.

No se con que frecuencia podré actualizar esta vez Lata de Makla, pero de momento, está claro que hay que aprovechar las conexiones gratuitas, por lo que posiblemente esta tarde (hora local) comente como ha ido la visita mientras espero mi hora de embarque.

lunes 19 de octubre de 2009

Born to be wild

Últimamente mientras estoy despierto, tengo un sueño que se repite. A veces imagino que diría el Yo de hace unos años si me espiase por un agujero intertemporal y viese como es mi vida en este momento. Probablemente pensaría que nada ha cambiado, pensaría que no he sabido avanzar en absoluto, que no soy más adulto que el Yo de los 16 o el de los 18.

He vuelto a un trabajo con el que cerré una etapa, viviendo de nuevo en el piso en el que me crié, absentándome de la universidad durante un semestre entero; parece que nada haya cambiado, parece incluso, que haya ido a peor. Da la sensación que me he refugiado en aquello que no quería seguir siendo, pero no es así.

Durante estos últimos dos meses he tenido que recordarme a mi mismo que todo esto lo hago por una razón; que el trabajo es temporal, el alojamiento circunstancial y que mi limitada vida social desde que volví de Marruecos está forzada por el exceso de trabajo, pero sobretodo por el miedo a crear nuevos vínculos sentimentales aquí. Tal vez suene algo frío o incluso patético pero llevo demasiado tiempo planeando esto como para que nada me haga dudar. Quiero a Barcelona al final del camino, no detrás de mí.

Aunque, a veces es inevitable pensar que esto es una regresión, cuando se me olvida como llegué hasta aquí, me basta con mirarme el brazo para recordarlo. El tigre que me hice tatuar en la primera etapa de este viaje me recuerda por que nos hicimos amigos inseparables.

Levantarse pronto tras una noche de nervios, dejar tu hogar atrás, sentir el subidón de adrenalina al despegar el avión, la desorientación de llegar a un nuevo destino, el desamparo por sentirse nómada, la lucha contra el cansancio en la búsqueda de alojamiento a tu medida, la recomfortante ducha mientras miras por la ventana ese nuevo entorno desafiante, el primer paseo a ciegas sin mapa por un nuevo laberinto donde todo puede sorprenderte, girar por una calle al azar persiguiendo un olor desconocido y terminar charlando sobre cualquier cosa con la primera persona que te da indicaciones para llegar a un sitio del que te han hablado en el avión...

Soy adicto a todas esas cosas.

Puedes dibujar en tu mente un camino de arena, una idea perfecta y terminar destruyéndolo de un soplido porque alguien te ha dicho que al otro lado del mundo hay un duende que toca la flauta con los pies, mientras da volteretas sobre la joroba de un camello; para luego descubrir que el duende es un fraude e irte a tomar un té con la familia del camello y terminar casándote con su hija. A eso se le llama ejercer tu libertad (y también zoofilia). Puede que el Estado haya fracasado en su objetivo de darnos la libertad pero la naturaleza nos la dio primero, nos colocó en la cima de la pirámide alimenticia y en el sorteo de la evolución nos tocó la conciencia suficiente para poder disfrutarla, entonces ¡Hagámoslo!

Un viaje es una metáfora de la vida, una parte de ella que al mismo tiempo la representa completamente y esta forma de viajar, improvisando, siguiendo corazonadas, es la actitud que me gustaría adoptar frente a la vida en si misma. Es por eso que creo que los próximos 9 meses significan al mismo tiempo vivir el momento y tomar una decisión importante, es por eso que me hice un tatuaje, escogiendo el diseño de forma impulsiva. ¿Me arrepentiré? ¿Por qué voy a arrepentirme? Sólo es tinta, una mancha. Nunca me han molestado las pecas. Lo importante de un tatuaje no es lo que representa sino lo que significa. Y este tigre, por cursi que parezca, simboliza el valor de perseguir los sueños, lo mismo que el propio viaje, aunque este, además es un sueño en si mismo.

Señoras y señores... ¡Voy a dar la vuelta al mundo!

lunes 28 de septiembre de 2009

Forever young

Aunque últimamente hago poco más que trabajar y pasar el rato con mis amigos ya comienzo esperar con ansias la hora de volver a montarme en el horizonte y continuar esta particular vuelta al mundo. Eso será el próximo 5 de noviembre cuando salga de la nueva T1 de Barcelona con destino Christchuch a donde llegaré dos días más tarde imagino, hecho papilla.

Tras una visita fugaz a Singapur y el que supongo que será el jet lag más extremo que vaya a experimentar en mi vida (con 36 horas de viaje y medio día de desajuste horario para llegar al otro extremo del globo) aterrizaré en la Isla Sur de Nueva Zelanda donde para empezar, y durante tres semanas, tomaré un curso de inglés en la ciudad de Chritchurch.

Aunque todavía no tengo planes muy definidos sobre lo que haré después, todo lo que veo sobre el país más joven de la Tierra me hace la boca agua. Os dejo un par de ejemplos:


Vídeo promocional 100% Pure New Zealand


Fly by Wire en Queenstown


Christchurch


Documental de un chalado que sabe disfrutar del viaje



Otro documental

Videos tu.tv

martes 1 de septiembre de 2009

Removiendo mi adolescencia

Mientras celebraba con un plato de pasta con queso y jamón este primer aniversario del blog recordé y posteriormente me recordaron que dejé algo pendiente en el pasado, una de esas cosas por las que Casper nunca termina de morir. Así que para que mi fantasma no sea victima del bullying voy a terminar aquello que dejé a medias, voy a colgar Pixelian Boy, al completo.

Hace casi un año, recuperé aquí mismo los capítulos uno, dos, tres y cuatro. Creo que ya es hora de desvelar el absurdo destino de nuestro joven Katenka.

Clic en la lata para leer

viernes 28 de agosto de 2009

Primer aniversario


Con todo este movimiento y la vuelta a casa se me olvidó algo importante: el pasado 20 de agosto, mientras yo dedicaba mi atención a mirarme el antebrazo con muecas de dolor, Lata de Makla celebraba su primer aniversario sin mi. Y es que ya ha pasado todo un año desde aquella inauguración en la que lo presentaba como algo efímero.

El blog fue concebido como excusa para colgar mis pensamientos y aunque comencé a "publicar" algunos relatos, pronto se convirtió en un espacio dedicado a dos aficiones que fui descubriendo durante su primer año de vida: viajar a mi manera y montar en monociclo.

En realidad, esto no es más que un agujero donde escupir inquietudes así que tal vez en el futuro la temática cambie, o al menos se amplíe, ya que tengo varias ideas en mente. Sea como sea, LdM ha aguantado un año entero, a pesar de que cuando nació, los médicos le daban pocas semanas de vida. ¡Felicidades Lata de Makla!

Aprovecho la ocasión para agradecer a los lectores que han seguido el blog, sobretodo estos últimos dos meses, su interés y sobretodo sus comentarios. Comenzaron siendo solo un par de amigos aburridos y ahora ya sois decenas de amigos sin nada mejor que hacer.

¡Gracias a todos y que cumpla muchos más!